lunes, 5 de septiembre de 2011

Primera semana en Seattle


Para celebrar que se cumplen dos semanas de mi llegada a Seattle voy a publicar por fin el resumen de la primera semana que pasé aquí :)

martes, 23 de agosto

Después del glorioso incidente con aduanas, tomamos un taxi que nos llevó a nuestros hoteles. Esta primera semana me alojé yo solo en el hotel Residence Inn de Lake Union, del que ya he publicado fotografías. Este hotel me gustó mucho y lo recomiendo a quien quiera visitar la ciudad. Está orientado a un público más familiar, ya que al estar muy cerca del lago se presta mucho a que vaya la gente con sus hijos a pasar el fin de semana. Una vez la maleta quedó alojada en la habitación llegó el momento de ir a cenar, tarea que resultó más complicada de lo esperado. Primero intenté buscar algún sitio por la zona en la que se encontraba el hotel (la ladera Este del lago), pero todos los sitios parecían demasiado caros. Hay que tener en cuenta que en esta zona del lago hay un puerto deportivo y que los restaurantes que hay por el área están pensados para la clase de gente que se puede permitir un barco.


Al final me dirigí a la zona Oeste del lago con la esperanza de encontrar algo abierto, ya que pasaban de las ocho de la tarde y no tenía mucha fé en los horarios de EE.UU. Tuve la suerte de encontrarme con una amable agente de policia que me recomendó unos billares, Jillian's, donde pude degustar una magnífica hamburguesa al estilo americano.


Al entrar en el local me senté en la barra a cenar, ya que iba yo sólo, y enseguida descubrí una de las peculiaridades de la gente de Seattle (no se si de todo el país): la gente se pone a hablar contigo enseguida. Primero el camarero, lo cual no me sorprendió, ya que es parte de su trabajo; pero después llegó una pareja y los dos se pusieron a contarme cosas y preguntarme por la cerveza que estaba tomando y recomendarme sitios donde ir.

Después de la cena, y con la libreta llena de propuestas de sitios para visitar, me fuí al hotel a reponer fuerzas.

miercoles, 24 de agosto

La primera sorpresa del día me la llevé al ir a desayunar: ¡una máquina de hacer gofres! Por lo demás el desayuno era bastante abundante, con zumos, diferentes cereales, diferentes tipos de pan para tostar, mucha fruta y una zona de cocina, donde podías ir a pedir huevos revueltos, bacon, etc.


Tanto el hotel en el que se alojaban Xabi e Iñigo, como las oficinas en las que trabajamos aquí, se localizan en el downtown de Seattle, el centro financiero. Como aún no conocía la ciudad opté por tomar un taxi hasta su hotel, donde quedamos para ir juntos a la oficina. La primera impresión fue espectacular. La oficina tiene varias zonas de descanso repartidas por la misma, con sofás y mesas, e incluso alguna televisión. Además había varias cocinas, siendo una de ellas la principal, pegada a una terraza con vistas al mar y al monte Rainier. Con el paso del tiempo vimos que aunque hay muchas zonas de descanso, estas apenas se usan. La que si que se usa es la cocina. En esta, además de termos con café, hay una nevera con todo tipo de refrescos, cajas con snacks, expendedores de frutos secos y varias fuentes con fruta. TODO GRATIS para los empleados (y los invitados como nosotros). De todos modos no penseis que todo en USA es un chollo. Según se puede leer en varios sitios de la oficina, esta empresa ha sido elegida en varias ocasiones entre las mejores empresas para trabajar del estado de Washington, e incluso aparece en alguna lista a nivel nacional, de forma que, más que en la norma, entra en la lista de las excepciones.

Después de comer dimos un primer paseo por el downtown, localizamos Macy's (El Corte Ingles americano) y el Pike Place Market, vimos una bonita puesta de sol y, a falta de un sitio mejor, cenamos en el Hard Rock.


jueves, 25 de agosto

Hoy uso el tranvía por primera vez. Me encuentro con un primer problema: la máquina para pagar el billete solo coge monedas o tarjeta de crédito y por lo general los dolares son en billetes (hay monedas de un dolar, pero no es muy común). Como no me queda más remedio pago con tarjeta. Hay una anecdota curiosa sobre el tranvía y es que originalmente se llamaba South Lake Union Trolley, cuya abreviatura es S.L.U.T. (fulana). Ahora se llama South Lake Union Streetcar, pero aun se pueden comprar souvenirs del S.L.U.T.


El tranvia me deja a medio kilometro de la oficina. De camino al trabajo veo el jardín del recuerdo, donde hay una lista, grabada en piedra, de los muertos del estado de Washington en la segunda guerra mundial y en las siguientes.


viernes, 26 de agosto

Se acercaba el primer fin de semana en Seattle y Dave nos hizo una lista con ideas de cosas que podíamos hacer y ver.

Cenamos en el Cafe Campagne. Yo tomé trucha, que no estaba mal aunque un poco aceitosa. Después intenté volver al hotel en autobús. Me entero de que hay que pagar con metálico y que NO DAN CAMBIO. Como no llevaba menos de 10$ opto por coger un taxi, que al menos no me hace esperar.


El autobus de Seattle tiene la peculiaridad de que varias de las lineas se meten bajo tierra al llegar al centro. Esto lo hacen aprovechando los tuneles del tren que va al aeropuerto, de forma que autobuses y tren van sobre los mismos railes, aunque los autobuses lo hacen con neumáticos. Quizá por este motivo la compañia de autobuses que opera en Seattle llama a este servicio metro bus.

sabado, 27 de agosto


De esto ya he publicado unas cuantas fotos. Empezamos el día en el mercado de Pike y después cogemos el Monorail hasta el Space Needle. Tanto el monorrail como la aguja espacial llevan en la ciudad desde la Exposición Universal de 1962. El año que viene están de celebración (50 añitos) y ya se están preparando.


Desde el Space Needle fuimos andando hasta la zona en la que está el hotel en el que me alojé esa semana y comimos en un restaurante que nos había recomendado Marla, de RR.HH. El restaurante se llama Duke's y es famoso por su salmón, pescado en el río Copper, en Alaska. En general en Seattle se puede tomar salmón en casi cualquier restaurante que no sea una cadena de comida rápida o un étnico, pero hasta ahora no hemos comido ninguno como el de Duke's. Además el sitio está muy bien situado, a la orilla del lago Lake Union. Hasta aquí la publicidad.


Después de comer Xabi y yo cogimos un barco turístico que nos llevó de crucero por el puerto. Hay otro que va hasta el lago Washington y pasa por las esclusas que separan el mar del lago, pero es muy caro y lleva mucho tiempo. De camino al barco pasamos por la calle Post Alley, famosa por sus paredes llenas de chicles pegados. Para sorpresa nuestra una novia estaba sacandose allí mismo las fotos del album de la boda. Completado el paseo volvimos a nuestros respectivos hoteles a descansar.


domingo, 28 de agosto


Toca cambio de hotel. Abandono el Residence Inn y me voy al Renaissance con mis compañeros.
Una vez instalado fuímos a visitar el mercado de Fremont. Este es un mercado tradicional, al más puro estilo Portobello, con el añadido de algunos puestos de comida donde la gente del lugar vende sus propios productos. Compramos una fresas que estaban estupendas. Después del mercado fuimos andando hacia Seattle pasando por Queen Anne Hill, que era la colina en la que vivía Frasier; y además es desde donde se toman la mayoría de fotografías que hay en las postales de Seattle. No encontramos el punto exacto de la foto típica pero conseguimos algo apañao.


Después seguimos el paseo hasta el Space Needle y cogimos el monorrail hasta el centro, donde comimos en la cervecería de Pike.


De vuelta al hotel pasamos por el centro de convenciones para ver el ambiente de la Penny Arcade Expo (PAX).


Y así se acabó la semana Residence Inn. La siguiente sera la semana Renaissance.

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